
Durante más de 300 años la Hacienda Leito vivió incontables episodios:
Desde leyendas dejadas por los Jesuitas de la Orden de San Ignacio
durante la Colonia y su expulsión por el Rey de España Carlos III.
La opulenta llegada de Capitanes Españoles y sus familias como Comendadores y esclavistas del Rey.
Las noches de ansiedades y sueños de los buscadores del tesoro de los
Incas en los Misteriosos Llanganates contadas por Pool Williams y
Eugenio Brunner.
La Guerra del Triunfo, El Rey de la Leña y su propia historia
Desde hace 7 años la historia la escriben nuestros privilegiados clientes…
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Cuenta la Historia que en tiempos de la conquista Española, “Los invasores arrestaron a Atahualpa el príncipe heredero del Tahuantinsuyo, su General Rumiñahui había reunido todas las riquezas en oro del Imperio Inca para pagar por la vida de Atahualpa, pero mientras Rumiñahui transportaba el preciado cargamento le llegó la noticia de la muerte de Atahualpa, y ordenó entonces esconder la fortuna en un lugar secreto en los inaccesibles Llanganates, donde nadie podría encontrarla ni disfrutar de ella...”
Los enigmáticos Llanganates han guardado desde entonces celosamente
este tesoro. Desde épocas de la Colonia cientos de expediciones se han
organizado y buscado el tesoro Inca, entre lagunas y cerros
inaccesibles, flora y fauna salvaje sin encontrar mas que osamentas
antiguas…de Incas o de otros exploradores?
"!Para muchos la historia del tesoro Inca en los Llanganates ha
sido solo una leyenda, para Usted será una experiencia inolvidable!"
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La Hacienda Leito perteneció a Los Jesuitas de la Orden de San Ignacio en el período de la Colonia, cuando América era parte de la Corona Española con Carlos III como Rey.
Para los Jesuitas La Hacienda fue una de sus principales residencias y lugar de descanso, a su expulsión, sus posesiones pasaron a cargo del comendador español Baltasar Carriedo y Arce, mientras pertenecía al Reino de Quito. En 1730 a su muerte pasó a manos de la Aristócrata familia Española Álvarez y Caza, en 1928 las 100.000 hectáreas fueron compradas por Marco Antonio Restrepo quien convirtió a Leito en una de las más grandes Haciendas productoras de trigo, papas, ganado porcino, bovino y lanar.
Su destreza y apego al trabajo le hizo ganarse el nombre del “Rey de la
Leña”, por su dedicación y eficiencia al sacar desde las tierras
altas de la Hacienda los durmientes de madera para el ferrocarril
Ecuatoriano, que contribuyó al desarrollo social y económico del País.
El Rey de la Leña fue un estratega que basado en sus principios
construyó un Reino de prosperidad para toda la gente que vivía y
trabajaba en sus tierras, creía en el trabajo como el mejor medio de
dignificar al hombre; dejando con su ejemplo una herencia de lucha y
justicia en muchas generaciones.
"LAS HACIENDAS SE DESARROLLARON DURANTE LA COLONIZACION ESPAÑOLA,
CUANDO A LOS CONQUISTADORES SE LES ASIGNABAN GRANDES EXTENSIONES DE
TIERRA PARA SER EXPLOTADAS Y RETRIBUÍAN SUS GANANCIAS A LA CORONA."
Prólogo del Libro “El Rey de la leña: “Marco Antonio Restrepo Jaramillo
quien había instaurado un novedoso sistema administrativo diametral,
distinto al caduco sistema vertical de las demás haciendas de la
serranía… había instaurado ya los principios de libertad, igualdad y
fraternidad que para otros no pasaban de ser sueños quiméricos… Con
absoluta certeza creemos que el autor de esta obra nos ha dejado un
mensaje con fondo ejemplarizador y contenido vigente un mensaje
profundo para las presentes y futuras generaciones del valor inmenso
de este paraíso sudamericano con condiciones absolutas para salir
adelante siendo forjadores de nuestro destino personal y partícipes del
progreso de todos”
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